Santiago Cao

El concepto de Nomadismo


al menos como me interesa proponerlo, no hay que pensarlo en el sentido de “trasladarse hasta un espacio” sino como un “trasladarse por el espacio”, es decir, comprender este movimiento como una continuidad y no como un punto y aparte (o un punto aparte). Si yo “soy-siendo”, en tanto esté o me desplace, todo cambio en el contexto generará cambios en mi ser, y de manera simultanea, toda nueva presencia en ese espacio lo modificará, modificándose a su vez las relaciones entre las partes componentes del mismo y las fuerzas que allí se activan. Entendamos este Nomadismo como una transnacionalidad y no como una internacionalidad, es decir, no como quien lleva su obra para ser expuesta en un otro contexto (podríamos pensar aquí en las producciones de los artistas internacionales) sino quien produce su obra fruto del transitar, interactuar y vivenciar en ese otro contexto. Ya no la dinámica pasiva del mostrar-expectar sino la activa interacción entre las partes que, en tanto co-construyen la obra, trascienden la dicotomía (los)otros/(nos)otros hacia un total nosotros, y donde el autor o el concepto de autoría no queda anclado en quien ejecuta la acción, sino que se desplaza a la interacción de esta persona con el contexto (y con quienes lo habitan), pudiéndose pensar entonces ya no en una única autoría o en una multiplicación de la autoría sino -en tanto estas otras partes del nosotros quedan anónimas a la hora de difundirse los registros- en una dilución del concepto de autoría en la obra final (si es que se puede estipular un límite final para cada obra).
Y en tanto dilución de la autoría y Transnacionalidad como atributos del Nomadismo, es que me interesa pensar a “nómades, Festival Itinerante de Performance e Intervenciones Urbanas” como un ser-siendo colectivo donde la obra más interesante no sea la o las propuestas individuales sino el convivir y relacionarse, tanto entre lxs integrantes del equipo entre sí (lxs artistas invitadxs, lxs fotógrafxs y lxs organizadorxs), como así también cada persona con cada contexto a transitar, posibilitando de este modo que se generen redes entramadas de afectos y respetos mutuos para que al finalizar los 10 días de experiencias podamos despedirnos entre todos y todas con un fuerte abrazo que permita mantener ese vínculo más allá de las fronteras físicas de cada país.


Santiago Cao